Ámbito público es un ejercicio de ciudadanía en el que intento dirigir mi mirada glocalmente, atendiendo de forma especial a la creación, gestión y comunicación del conocimiento que nos proporciona la red.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Machismo, capacidad y periodismo


 

La incontinencia verbal de la presidenta en funciones del Congreso, Celia Villalobos, ha vuelto a ser noticia. En el debate sobre la reforma de la sanidad pública, la señora Villalobos adjetivó de machista al diputado Martínez Olmos. No es la primera vez que la diputada Villalobos es llamada al orden por su irrefrenable verborrea, e incluso existen motivos para poner en cuestión su capacidad para el desarrollo de la labor institucional. Siendo presidenta en funciones del Congreso, no puede tomar parte en los debates parlamentarios.
Quizás la señora Villalobos se haya proyectado en la señora Mato, puesto que ambas han ocupado la misma cartera, y a ambas se las ha considerado de bajo perfil en el desempeño de ésta. Recordemos la gestión de la crisis de las vacas locas que realizó la señora Villalobos. Pero lo que me ha llamado más la atención han sido los comentarios de los periodistas acerca de la conveniencia de utilizar el machismo como argumento político, como si éste estuviese descatalogado, trasnochado o careciese del necesario rigor científico.
Y es que, a mi entender, estamos asistiendo a un neomachismo que denosta los análisis de género por considerarlos ideológicos y faltos de fundamentación.
Para ir por partes, considerar a una mujer que ocupa un cargo público no apta para el desarrollo de éste no es en sí machista: es una valoración, un juicio que debe ir acompañado de rigor argumental. Lo contrario sería una banalización de la vida pública o una consigna.
Lo que confiere a un juicio el adjetivo de machista no es el juicio en sí, sino la argumentación, la dialéctica utilizada en la configuración del juicio. Siguiendo con el ejemplo que nos ocupa, la argumentación sobre la capacidad de Mato en el desarrollo de su responsabilidad institucional va dirigida a su incapacidad para vertebrar un discurso sanitario público fundado más en principios de eficiencia sanitaria que en ocurrencias de conversaciones de pasillo, o su incapacidad para liderar el debate público sobre la reforma de la IVE, delegando su responsabilidad en el ministro de Justicia, demostrando ella misma su incapacidad para delimitar lo que son competencias claras de su cartera ministerial.
Ha habido otras ocasiones en las que se ha intentado denostar la acción pública de una mujer política haciendo referencias a su forma de vestir, de ejercer la maternidad o de relacionarse con los medios de comunicación. Es en estos casos en los que cabe hablar de machismo: cuando lo que nos determina mujeres u hombres, atendiendo a unos estereotipos culturales, se traslada a lo público realizando un juicio apriorístico sin fundamento ni rigor argumental. Son los pre-juicios, fruto de mentes enfermas que no han aceptado la igualdad como un principio rector de nuestra convivencia.
Es muy relevante que los medios de comunicación cuenten con profesionales expertas en enfoques de género que no se hagan eco de análisis torticeros, ni de consignas banales que rebajan el análisis de la vida pública a meras conversaciones de café.
Hora es ya de que las redacciones de los medios cuenten con expertos en igualdad de la misma forma que tienen expertos en Economía o Relaciones Internacionales, porque no todos los periodistas saben de todo.

martes, 29 de mayo de 2012

We love you ( Nosotros les amamos)



                                              Este es un mensaje de la gente para la gente...

jueves, 24 de mayo de 2012

Absentismo y abandono en Canarias


 
 La tasa de absentismo laboral entre docentes canarios, un escaso tres por ciento, es la más baja de toda la función pública en este Archipiélago.
Esto viene a demostrar, entre otras cosas, que el marketing político tiene amplia experiencia en hacer de mentiras verdades y que el magisterio nos indica que si quieres obtener un buen resultado de alguien lo que no puedes hacer es vilipendiarlo y estigmatizarlo, sino, muy al contrario, motivarlo e incentivarlo para que éste gane en confianza.
Por ello el magisterio se caracteriza por una constante acción positiva y pedagógica para sacar lo mejor de nosotros mismos y de nuestro alumnado. Sin embargo, los niveles de abandono escolar de la enseñanza obligatoria en Canarias siguen siendo de los más altos del país.
Esto, lejos de aliviar la tarea educativa, la entorpece, puesto que en los grupos donde la asistencia es mayor los resultados son mejores.
Por otro lado, se hace necesario diferenciar a qué tipo de abandono escolar nos estamos refiriendo.
No puede meterse en el mismo saco del abandono escolar la enseñanza reglada (Primaria, ESO y Ciclos Formativos) y la educación no reglada (EE OO II o Educación de Adultos).
Mientras que en la primera las posibles acciones pueden ir encaminadas a una transformación organizativa y didáctica; en la segunda hay que ahondar en nuestro sistema productivo, así como en el sistema de género que penaliza a las mujeres por ser las principales cuidadoras de nuestra sociedad.
Por ello se hace necesaria una acción administrativa determinante para erradicar ese denominado pre-abandono escolar (aproximadamente el 15%) que genera una importante frustración en los docentes y potenciales alumnos.
Éstos ven imposibilitado su acceso a los estudios, porque los puestos están ocupados por alumnado que ni tan siquiera se incorpora al aula.
Es por nuestro enmarañado sistema administrativo y la más que conservadora tendencia a romper con la rutina. Ello está provocando un despilfarro de medios humanos y materiales absolutamente inexplicable.
Por ello, emplazo a la administración educativa a la urgente toma de decisiones en relación con:
-Una asimilación de la tasas educativas, las de la educación no formal, más en consonancia con nuestro entorno, por poner un ejemplo: de los 250 euros por alumno e idioma en Catalunya, las más altas del país, a los escasos 56 euros de Canarias.
-El cambio normativo que posibilite dar de baja a alumnado que no se incorpore al aula en los primeros quince días del curso.
Por otro lado, hay que trabajar en una reducción de una llamada tasa estructural de abandono, con medidas de organización educativa y también didáctica.

Nuria Roldán-Arrazola.

domingo, 20 de mayo de 2012

Decir, sin decir, diciendo

 
Llegó con la caída de la tarde, en un día de la primavera del Valle; llegó solo, enfundado en su traje negro de rigor, el que le mereció el apelativo del uomo, nada que ver con la última vez que pisó suelo tinerfeño, acompañado por su escolta y oculto tras los cristales oscuros del coche oficial de ministro.
Era una reunión de amigos, de docentes; con un público entregado a la palabra del catedrático de Metafísica, y por expreso deseo de conferenciante y organización, definida en un espacio cuasi privado donde los medios no tenían permiso para preguntar. La convocatoria la realizó el mismo PSOE: el exministro no concedería ruedas de prensa ni entrevistas.
Gabilondo desgranó, pacientemente, sus referencias filosóficas para ilustrar su idea de la educación y de la palabra sometida a este ámbito. Así fue que aludió al mito de la caverna de Platón, y mostró cómo la realidad no se encuentra en las sombras producidas por la entrada de la luz en la caverna, ni tampoco cuando uno sale de ésta y se deslumbra por el brillo de la intensa luz del día, que produce chiribitas, sino que, muy al contrario, la realidad es un ejercicio de ida y vuelta de la caverna a la luz del día, es decir, la dialéctica.
La dialéctica como un camino ascendente y descendente de forma que la realidad se perfecciona con el análisis, saliendo así del pensamiento mítico platónico para transitar por la senda de la razón propia del hombre moderno. Ese mismo hombre moderno que requiere un ejercicio de conciencia para hacerse sujeto político y asumir las consecuencias de sus actos.
Es el orientarse en el pensamiento que tan magníficamente nos describe Kant, eliminando las sombras, que no son más que copias imperfectas del mundo ideal, que nace y muere con Platón.
Gabilondo se despide de nosotros ofreciendo dos palabras, una de ellas más parecería un imperativo categórico: “Sed elegantes”, o lo que es lo mismo, “sabed elegir”, y es que para el señor Gabilondo la ciudadanía española supo elegir y eligió en libertad, y las elecciones en libertad son siempre acertadas. Éste es un principio democrático que hay que aceptar sin fisuras: la elección de la población es acertada en democracia.
Fueron acertadas las decisiones de la ciudadanía en 1977, en 1982, en 2004, y también en 2011, y ahora toca asumir con autocrítica y honda reflexión las consecuencias de éstas. Éstas no se pueden analizar sin el tan necesario alejamiento de la vida pública por parte de los que fueron responsables de las acciones políticas contemporáneas.
La otra palabra que nos regaló Gabilondo fue la última palabra del Quijote: “Vale”, del epistolario latino de Cicerón, un saludo de despedida amistosa, un deseo de felicidad, de que nos vaya bien, es decir: una vez que hemos elegido, se congratula con la ciudadanía y la emplaza, sin resquemor, a que en las próximas elecciones elija mejor.
Un decir, sin decir, diciendo señor Gabilondo.

Nuria Roldán-Arrazola

viernes, 11 de mayo de 2012

Docencia y movilidad


El programa de movilidad de nuestros estudiantes, puesto en marcha durante la década de los noventa por la UE, responde a un profundo convencimiento de que la adquisición de habilidades y destrezas tiene una hondísima relación con las experiencias vitales.
Si aprendemos a través de nuestras experiencias vitales también enseñamos a través de esas mismas experiencias vitales. Por ello, parecería razonable pensar que personas con más y mejores experiencias serán también mejores profesionales en nuestras aulas.
Nuestras universidades no se han caracterizado por hacer de las experiencias un vehículo de conocimiento, sino por el contrario, lo que más caracteriza a nuestras universidades es su endogamia. Ésta nos aleja del principio fundamental por el cual se guía el conocimiento, es decir: por su universalidad.
El conocimiento privado de universalidad se transforma en una retahíla de contenidos de difícil significación. La Comunidad de Madrid pone en marcha un programa de contratación de profesorado cualificado anglo parlante para la impartición de esta lengua en nuestros centros formativos. Lejos de convertirse en una amenaza, habría que verlo como una oportunidad para nuestros propios docentes en la impartición de nuestra lengua en otros países miembros de la UE.
Si el aprendizaje y la docencia de una lengua extranjera es una magnífica oportunidad para asir nuevos valores. La movilidad de nuestros docentes es una excelente oportunidad para la incorporación de nuevas experiencias vitales que nos harán, mejores docentes.
¿Cómo vamos a incorporar la diversidad si nunca nos hemos sentidos diferentes? Si nuestro alumnado mejora con la variedad de experiencias vividas, ¿no mejorará nuestra docencia con la incorporación de esas mismas o similares experiencias? Es en ese contexto en el que me gustaría incorporar las recientes declaraciones de nuestra consejera de Empleo. No podemos seguir teorizando la diversidad, el multiculturalismo o la tolerancia cuando nos resistimos a la movilidad. El discurso de la permanencia y el localismo, es en sí mismo un discurso de la resistencia al cambio.
La movilidad es en sí un revulsivo y un mecanismo de progreso social, la movilidad nos fuerza a cuestionar nuestros valores y a contrastarlos con otros. El contraste y la comparación son elementos esenciales de cualquier aprendizaje relevante.
Unos se marchan y otros vendrán, la Unión de la que formamos parte identifica esta movilidad como un síntoma de progreso y no como una amenaza.
Incorporar a nuestro acervo cultural la movilidad como un elemento de progreso y generativo de riqueza social e inmaterial es una tarea pendiente en nuestra sociedad.
A ello deberían destinarse algunos esfuerzos por parte de nuestras políticas públicas, generando nuevos discursos sociales que generen cauces fluidos de comunicación en lugar de angostos desfiladeros por los que sólo transitan los miedos.
Y el miedo no genera aprendizaje, sino represión y de eso ya hemos tenido demasiadas dosis.
Nuria Roldán-Arrazola

jueves, 3 de mayo de 2012

¿Quién es anoniman?

 
     Autopiesta del norte. Tenerife.

Forma ya parte de nuestro paisaje y como el devenir de la noche al día, sus frases transcurren en nuestro acontecer cotidiano. Anonimán, un hombre anónimo que nos acerca, nos implica y nos motiva con su mural de veinte metros con el objetivo de comunicarnos. Si la palabra escrita posee la virtud del pensamiento más abstracto frente a la palabra hablada, Anonimán condensa en sus carteles ambas, es decir, genera, impulsa y proyecta la palabra como nivel mayor de conciencia a través de la abstracción, al mismo tiempo, que recoge, modula y transforma la palabra hablada.
Como nuestros clásicos, Cervantes o Lorca. Anonimán pone la mirada sobre lo que acontece y recoge expresiones coloquiales que ha escuchado en los hablantes, proyectándolos de nuevo al universo humano, para así hacerlo propio de forma colectiva. La estructura dialogal del lenguaje genera humanidad, es decir, el lenguaje se hace a través de ti y te hace a ti al mismo tiempo. Un hombre anónimo se presta como mediador de la realidad, como transformador y constructor de pensamientos, que al tiempo recoge, genera y vuelve a generar una vez transformado por los pensamientos de los otros hablantes.
A través de su blog frasesanonimas.blogspot.com recoge la elaboración individual de los pensamientos generados por sus palabras escritas, activando el carácter dialogal del lenguaje y redimensionándolo una vez enriquecido por las nuevas aportaciones. Es en esos momentos donde la inteligencia individual deriva en colectiva y se hace parte de todos nosotros. El cartel de la TF5 se transforma a cada minuto, a cada segundo de cada día, el lenguaje es transformación de la realidad o proyección de las realidades intersubjetivas. Anonimán acoge, escucha, elabora y redirige su mirada sobre la realidad. Siendo ésta profundamente humana, profundamente hacedora de sensaciones, de sueños, de pensamientos. El pensamiento es lenguaje y el lenguaje es pensamiento y si el lenguaje escrito es la mejor herramienta para la elaboración de pensamiento abstracto, no es menos cierto que la palabra hablada es la que llega mejor, con mayor inmediatez, con más cercanía, con mayor calidez a nuestros semejantes.
Es en ese sentido en el que Anonimán ya no es un hombre anónimo sino todo un colectivo que crea y recrea constantemente una realidad cambiante de la cual nadie tiene la autoría. Ciertamente, es necesario la acción individual, la toma de conciencia de la propia libertad para lanzar tu decir, tu pensar sin miedo o vergüenza y colocarla al servicio de la colectividad.
Una sociedad que habla en voz alta es claramente más libre y por ello más responsable. Una sociedad que habla de forma compartida es una sociedad que puede no fracasar, mientras que las sociedades de las inteligencias individuales han mostrado una terrible debilidad ante los grandes retos humanos.
Anonimán es pues, desde mi punto de vista, un proyecto colectivo creador y generador de conciencias sociales y uno de los proyectos comunicacionales más relevantes de nuestro archipiélago. 

Nuria Roldán-Arrazola